Los cables de tensado no adherentes -los que se colocan fuera del hormigón- están fuera de servicio, es decir sin la tensión necesaria o cortados.

La Intendencia de Maldonado comunicó este lunes que a través del estudio realizado por el ingeniero Eduardo Carrera, se confirma un “peligro real para la estructura del puente” número 2 de La Barra. Se indica que la «panza» inferior tiene un descenso de un centímetro diario. Según se informa, el viernes pasado ya había acumulado una caída de un metro con diez centímetros.
Los cables de tensado no adherentes -los que se colocan fuera del hormigón- están fuera de servicio, es decir sin la tensión necesaria o cortados en la zona de las juntas de la estructura de hormigón con las cabeceras de tierra. La primer etapa para la restauración del puente es apuntalar la zona inferior de la estructura colocando dos vigas metálicas para detener «la caída» y un posible colapso.
Esto conlleva transportar unos 4.000 metros cúbicos de piedra proveniente de canteras de la zona y 60 toneladas de bloques de hormigón en cada cabecera, a fin de proporcionar un contrapeso y generar fuerzas opuestas al movimiento provocado por la rotura de los cables tensores. Culminado «el apuntalamiento» la IDM espera poder habilitar el transito liviano, teniendo en cuenta la inminente temporada estival; aunque no será la reparación definitiva.
En una segunda etapa se pretende la sustitución de los cables dañados y levantar el puente para retornarlo a su posición original. El gobierno comunal envió oficios a los ministerios de Ambiente, Defensa, Interior y Transporte informando que los trabajos comenzarán de forma inmediata.



